En vista del pedazo de viaje montañero que se están preparando la mayoría de los kiwis melones, excepto un servidor que, aunque con un nivel creciente de envidia, se raja este año de más esfuerzos, me veo en la necesidad obligatoria de contar aquí las experiencias montañeras del pasado año por tierras niponas. Así que el que quiera verlas que mire en Agosto de 2010.
martes, 26 de abril de 2011
jueves, 12 de agosto de 2010
Isla de Mijayima
Ya que se trata de un blog dedicado a la montaña sólo pondré fotos y comentarios de eso mismo, montaña y campo, aunque hay miles de fotos espectaculares del resto de Japón, pero eso queda para otro momento.
La ascensión empezó bien, tomamos una carretera que salía del pueblo, que por cierto está infectado de ciervos, igual que en Nara, que te siguen a todas partes, y se internaba en la montaña, un camino muy bien señalizado y en partes acotado por los lados con barandillas de troncos y medio alicatado, es decir, en los tramos de pendiente más escarpada habían hecho unas escaleras "seminaturales" con piedras y tablones. Para los que estamos acostumbrados a la montaña en España o Europa al principio se te hace raro porque parece demasiado artificial, pero por aquí debe ser siempre así, como vimos luego en el Mt. Fuji.
Esto si que es un "peting - hito", pero de verdad.
En lo alto de la cumbre nos recreamos con el paisaje y con la sensación de relax después de todo esfuerzo montañero, pero como este pais es así, cuando mejor estábamos tirados en lo alto de las piedras, vovió a cambiar el tiempo y entraron nubes cargaditas de agua desde el mar. El problema de mojarnos ya daba un poco igual, porque estabamos chorreando de sudores. El mayor problema era la bajada en sí y la lluvia que no ayuda a nuestras maltrechas rodillas.
La mayor tormenta nos pilló cuando pasabamos por este templo (no recuerdo el nombre, con la que estaba cayendo no podiamos sacar guias ni nada), que era realmente bonito.
Finalmente, con más cansancio que gloria acabo nuestra excursión por Miyajima con una espectacular cena en Hiroshima (la mejor de todo el viaje)